Si
me preguntaran cuales han sido mis tres jugadores favoritos de la historia del
futbol, no dudaría ni un segundo y respondería que han sido Enzo Francescoli,
Fernando Redondo y Zinedine Zidane, pero no necesariamente en este orden. Si nos
paramos a pensar un poco, se intuye que los tres tienen un denominador común:
han sido tres de los jugadores más elegantes y con más clase del fútbol, pero
también eran carismáticos, tenían carácter, corazón y fuerza.
En
esta ocasión me voy a centrar en Zinedine Zidane (por supuesto dedicaré una
entrada a los otros dos superclases más adelante) al que además he tenido el
privilegio de poder ver en vivo y en directo durante 5 magníficos años.
