Julius Erving ha sido para mí el jugador de baloncesto que más me ha fascinado por su técnica y sus fundamentos, por su plasticidad y elegancia, por su juego tan especial, arriesgado, espectacular e innovador, por su respeto por el contrario y por su juego limpio. Ha sido en mi opinión, el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, excluyendo a Michael Jordan que es de otra galaxia.
