Desde que
Fernando Alonso llegara a la Formula 1 allá por 2001, la afición por este de
deporte ha crecido en España de forma exponencial. Pero, aunque quizá no sea
políticamente correcto, para mí, ahora mismo, la Formula 1 es muy, muy poco interesante,
a pesar de que Tele 5 primero y La Sexta después hayan invertido muchos millones
de euros en intentar hacerla interesante. Pues bien, a pesar de esa millonaria
apuesta, la Formula 1 actual a mí no me llega como me llegaba la de los años
dorados de este deporte, la de los años 80 y 90. ¿Por qué? Pues porque no hay
pilotos tan maravillosos y carismáticos como
los que hubo en los años 80 y 90 y porque casi siempre gana la tecnología y no
la conducción, gana el que mejor coche tiene y hay muy poca cabida para las
sorpresas.
